promete
Y siempre la misma historia: te promete la luna con palabras, y ese promete es un pro-mete del verbo meter. Y una vez metido, adiós a lo prometido. Y es que yo no quiero palabras, quiero hechos. Quiero que me regale desde siestas hasta noches. Y lo mas importante, quiero sus besos, quiero que recorran cada parte de mi. Pero por querer quiero todo, y bueno, pues eso...
No hay comentarios:
Publicar un comentario