sábado, 11 de diciembre de 2010

Gracias por enseñarme que la vida no es esperar a que pase la tormenta,sino aprender a bailar bajo la lluvia

-Yo te prometo un para siempre, ¿Tú me lo prometes?
-Eso es demasiado tiempo, todo se puede torcer y podemos acabar odiándonos.
-Bueno, aunque te odie, si me necesitas,iré.
-No lo creo...si me odias no me querrás ver...
-Pues cierro los ojos.
-No me querrás oír.
-Pues no te dejare hablar...
-¿Entonces?
-Te abrazaré y te diré...¿Te acuerdas de aquella tarde que te prometi un para siempre? Lo decía en serio.

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